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País · América del Sur

Brasil

Cuándo llegaron los vascos a Brasil: una presencia dispersa

02 · 2 min de lectura

Brasil no fue uno de los grandes destinos de la emigración vasca, y buena parte de su comunidad se explica por lo que ocurría al lado: muchas familias vascas del sur del país descienden de emigrantes que habían ido antes al Río de la Plata y cruzaron después la frontera. A esa llegada indirecta se suman una presencia antigua y dispersa, que arranca con el jesuita del siglo XVI de cuyo colegio nació São Paulo, y los vascos que se instalaron en el São Paulo industrial de comienzos del siglo XX. El exilio de la Guerra Civil apenas dejó huella institucional, y hoy el registro reconoce dos entidades.

Esa presencia antigua empieza con un religioso. El jesuita José de Anchieta, hijo de un guipuzcoano de Urrestilla (Azpeitia), llegó a Brasil a mediados del siglo XVI y fundó el colegio de Piratininga, del que nació São Paulo (ver vascos en la historia brasileña).4

Las asociaciones llegaron tres siglos después. Según el Gobierno Vasco, en las décadas de 1860 y 1870 empezaron a fundarse asociaciones vascas en los países donde la inmigración vasca era más numerosa, y Brasil estaba entre ellos: en 1881 existía en Río de Janeiro la sociedad Euskaldunak Orok Bat.2

El sur tiene otra historia, y a él se llegaba cruzando la frontera. Rio Grande do Sul, el estado que linda con Uruguay y Argentina, es según su centro vasco quizá el de mayor concentración de vascos de Brasil. Muchos descienden de vascos que emigraron entre 1840 y 1875 al Río de la Plata y desde allí pasaron al sur de Brasil.6 En Pelotas y en toda la región viven muchas familias de origen vasco por la cercanía con Uruguay.7

São Paulo atrajo a otros. Entre 1890 y 1916 llegaron allí millones de inmigrantes europeos, y algunos vascos siguieron hacia el oeste del estado. Con la industrialización, hacia 1915, vascos como Balbino Guisasola abrieron fábricas y comercios.1

La Guerra Civil, en cambio, apenas dejó huella institucional en Brasil. En 1942 el Gobierno Vasco en el exilio proyectó delegaciones en Brasil, Paraguay y Bolivia, pero no se ha encontrado documentación de que la de Brasil llegara a funcionar.3