La Maison Basque de Paris, de los jóvenes de 1952 a Saint-Ouen
03 · 5 min de lecturaLa Maison Basque de Paris es la casa de los jóvenes vascos de la posguerra, empleadas de hogar y camareros que dieron la señal por ella sin tener el dinero, la sostuvieron desde 1956 en la rue Duban y en 2002 la llevaron a Saint-Ouen, junto a París. Antes de ella, los vascos de la ciudad ya tenían dónde reunirse.
Antes de la Maison: Eskualduna, Eskualzaleen Biltzarra y el frontón
Cuando aquellos jóvenes llegaron, Eskualduna llevaba cuarenta años funcionando. La habían fundado en 1912 una treintena de vascos, la presidió primero el doctor Iribarne, de La Bastide-Clairence, y se dedicaba a la ayuda mutua. Organizaba el baile del domingo por la noche en la sala de l’Horticulture, en la rue de Grenelle, donde se conocieron muchas parejas, y los «trenes de vacaciones», que llevaban a los niños vascos a Iparralde a precio reducido. Cada Todos los Santos encargaba una misa en euskera en la capilla de la Médaille miraculeuse, en la rue du Bac. Su lista de 1925 recoge 343 socios, 204 de ellos de Zuberoa; en 1955 tenía 1.200.2
El euskera tuvo su propia asociación desde 1933, cuando se fundó la sección de París de Eskualzaleen Biltzarra. Tenía desde 1932 un grupo de danzas y canciones que reunía a vascos de los dos lados del Bidasoa y que, tras el bombardeo de Gernika en 1937, tomó el nombre de la villa. De su entorno salió Elgar, el periódico de los vascos de París, que empezó a publicarse en 1934 y reapareció en noviembre de 1947.2
La pelota tenía su propio espacio. En 1923 el Ayuntamiento de París cedió por sesenta años a la Federación Francesa de Pelota Vasca un terreno en el quai Saint-Exupéry para un frontón, que quedó destruido durante la guerra, se reconstruyó y en 1952 recibió el nombre de Fronton Chiquito de Cambo.2
Dos cartas de 1952 y un lavadero en la rue Duban
La Maison Basque empezó con dos cartas. En 1952, Jeanne Idiart, empleada de hogar, y Pierre Charriton, camarero, escribieron cada uno por su cuenta al capellán de Eskualdun Gazteria, el movimiento de juventud católica de Iparralde, preocupados por las malas condiciones en que vivían los recién llegados a París. De aquellas cartas salieron retiros y encuentros. En 1953, en la Fiesta del Corpus, la basílica del Sacré-Cœur reunió a 2.000 vascos, y ese mismo año se creó la sección parisina de Eskualdun Gazteria en torno al sacerdote Piarres Charriton, que estudiaba en la Sorbona.2
Para sus primeras reuniones, aquellos jóvenes empleados de hogar contaron con los locales que les prestó el lehendakari Aguirre en la sede del Gobierno Vasco, en la rue Singer. Por eso, según Camus Etchecopar, muchos consideran esa sede el punto de partida de la Maison.2
A comienzos de 1955 se pusieron a buscar un edificio. A través de las parroquias de Iparralde reunieron más de 2.000 direcciones de vascos de París, y entre el 60 % y el 70 % vivían en los distritos VIII, XVI y XVII. A finales de junio de 1955 dejaron una señal por un antiguo lavadero en el 10 de la rue Duban, en el distrito XVI, sin tener el dinero para pagarlo.2 La compra y las obras se pagaron con préstamos del banco BNCI, que terminaron de devolver en 1965, del obispado de Bayona y de particulares, y con la ayuda de la Asociación de Amigos de la Maison Basque, creada en 1956.2
La casa abrió sus puertas el 22 de abril de 1956. El 17 de mayo, Eskualdun Gazteria, dueña del edificio, renunció a la propiedad exclusiva: cambió sus estatutos y la asociación pasó a llamarse Pariseko Eskual Etxea, dirigida por un comité en el que estaban las asociaciones vascas de París y el capellán. El 10 de junio se inauguró con el obispo de Bayona, al que recibió el coro Gernika.2 El obispado de Bayona nombró al primer capellán de los vascos de París, el abate Auguste Larre, y la capilla de la casa se inauguró en marzo de 1959.2
Los vascos del sur y los refugiados (1965-1983)
Entre 1965 y 1983, según Camus Etchecopar, la Maison vivió su etapa de más actividad, y la vivió con gente nueva. A los jóvenes de Iparralde se sumaron navarros y vascos del sur exiliados por motivos políticos. Para los refugiados, la casa organizó clases de francés, y en 1973 y 1975 nacieron los grupos de danza Xiberotarrak y Garaztarrak, de suletinos y de gente de Donibane Garazi.2 La llegada a Francia de militantes de ETA refugiados y el proceso de Burgos de 1970 multiplicaron los debates sobre los refugiados, que fueron acogidos, según la autora, entre la solidaridad y la desconfianza.2
Después empezó el regreso. En diciembre de 1979 el lehendakari Leizaola dejó París para volver definitivamente al País Vasco, y tras él se fueron muchos refugiados.23
Saint-Ouen (2002)
Desde 1983 la Maison fue perdiendo afluencia, y sus socios decidieron vender el edificio histórico. Una comisión visitó más de cuarenta locales y en 2000 eligió un conjunto de cinco edificios en el 59 de la avenida Gabriel-Péri, en Saint-Ouen, junto a París. La compra se firmó a finales de junio de 2002, y el mismo promotor se ofreció a comprar la rue Duban, que había acogido a los vascos desde 1956.2 Según euskalkultura.eus, la casa se trasladó en 2003, y en 2010 tenía un albergue de 20 habitaciones y 30 camas para vascos menores de treinta años.4
Para entonces la casa ya tenía relación con el Gobierno Vasco. Había empezado con la visita del lehendakari Ardanza el 9 de marzo de 1994; la Maison entró en el registro oficial de centros vascos el 7 de mayo de 1996, y entre 1994 y 2001 recibió subvenciones por un total de 752.000 francos.2