La euskal etxea de Roma: difundir, más que reunir
03 · 1 min de lecturaEl centro de Roma nació con una idea distinta a la de las casas vascas de América: no se pensó para reunir a una colonia, sino para dar a conocer lo vasco. Su presidente, el músico donostiarra Alex Mendizabal, lo resumía así en 2003: «nuestro proyecto está orientado a difundir y pretende llegar a todos aquellos interesados en nuestra cultura, sean vascos o no».3
Sus fines, según Eusko Ikaskuntza, son la promoción y divulgación de la lengua y la cultura vascas «en diálogo e intercambio con las diversas culturas presentes en Italia». Para eso da cursos de euskera, creó en 2005 un Departamento de Lengua y Cultura Vasca en la Universidad Popular de Roma y organiza encuentros mensuales, conciertos, lecturas, exposiciones y talleres. También impulsa el proyecto Euskanta, en el que escolares romanos escriben versos sobre canciones vascas.2
Las clases empezaron pronto. En el curso 2003-2004 la asociación tenía dos niveles en la UPTER, la Universidad Popular de Roma, con 19 alumnos en el primero y 9 en el segundo.3
En 2015 la asociación pasó un año difícil, con problemas de salud en la directiva y falta de ayudas económicas.4 Aun así, en diciembre, el mismo mes en que recibió el premio ENE, el centro celebró su semana vasca con actos culturales, danzas y cine, y presentó dos libros vascos traducidos al italiano: Lettere ad Ainhoa, de Joseba Sarrionandia, y Robin, de Xabier Erkizia.4