Vascos en la historia de Cuba
05 · 2 min de lecturaPor la historia de Cuba pasaron vascos de condiciones muy distintas: dos alaveses que estuvieron en lados opuestos de la esclavitud, el militar que cerró la etapa colonial, un exiliado que abrió un restaurante en La Habana y un obispo nacido en la isla de padres guipuzcoanos.
El obispo Espada y el primer cementerio público de La Habana
Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa nació en Arroyabe (Álava) en 1756 y fue obispo de La Habana entre 1802 y 1832. Juan Bosco Amores lo cuenta entre los vascos que han dejado mejor recuerdo en Cuba. Su nombre va unido al primer cementerio público extramuros de la ciudad; impulsó además el Colegio Seminario de San Carlos y se enfrentó a la oligarquía por su postura contraria a la esclavitud.1
Julián de Zulueta, el negrero
En el otro extremo está otro alavés. Julián de Zulueta y Amondo, bautizado en Anúcita en 1814, llegó a Cuba en 1832 «como un emigrante pobre más». Hizo una inmensa fortuna con la trata de esclavos y el azúcar, y Amores lo describe como «probablemente, el más afamado negrero de la historia colonial cubana». Fue coronel, regidor, alcalde y senador, y murió en La Habana en 1878.1 Luengo lo menciona como una de las pocas figuras de la colonia vasca de Cuba que la historiografía había estudiado.2
Ramón Blanco, el último capitán general
El donostiarra Ramón Blanco Erenas (1833-1906) fue el último capitán general de Cuba. En 1897-1898 intentó implantar el régimen autonómico y buscar una salida negociada con los independentistas.1
Un restaurante vasco en El Vedado
En 1954 abrió en El Vedado, en la esquina de las calles 3.ª y 4, el restaurante Centro Vasco. Lo construyó Juan Saizarbitoria, de Mutriku, un exiliado de la Guerra Civil que se había hecho empresario próspero, y le puso una fachada que imitaba un caserío y cinco grandes óleos de Teo Carrasco con escenas vascas. Lo frecuentaban los pelotaris y, según euskalkultura.eus, pasaron por él Hemingway, Josephine Baker, Frank Sinatra y un Fidel Castro todavía universitario. La Revolución lo nacionalizó en los años sesenta, pero siguió funcionando como restaurante.12
Un obispo hijo de Beasain
Emilio Aranguren Echeverría nació en Santa Clara, hijo de padres emigrados de Beasain. Fue obispo de Cienfuegos y secretario de la Conferencia Episcopal de Cuba, y en 2005 pasó a la diócesis de Holguín.3