Los vascos de Barcelona: del Solar Vasco-Navarro a la Euskal Etxea
05 · 3 min de lecturaLa historia de los vascos en Barcelona la parte en dos la guerra. Antes hubo un centro vasco-navarro y un batzoki que buscó el puerto, adonde llegaban los marinos vascos; durante la contienda, la ciudad acogió la Delegación de Euzkadi en Cataluña; y después vinieron cuarenta años sin casa vasca, hasta la Euskal Etxea de 1979, que cerró y volvió a abrir en 1994. Esa historia la cuenta F. Xavier Medina en su volumen de la colección Urazandi.4
Antes de la guerra
Para esos años, Medina se apoya en Jesús Altube, que vivía en la ciudad desde 1923. Según su testimonio, ese año existía en el pasaje Escudillers el Solar Vasco-Navarro, con salón de actos, coro, txistularis y dulzaineros, mesas de mus y un equipo de fútbol, el Laurak Bat. Según Medina, difícilmente superó el centenar de socios, cuando los vascos de la ciudad pasaban ya del millar. Lo frecuentaban también los marinos mercantes vascos que hacían escala en el puerto. En 1923 la Sociedad de Estudios Vascos organizó allí una clase de euskera.4
El puerto marcó también el Batzoki, el local del Partido Nacionalista Vasco inaugurado en 1930: sus primeros traslados buscaron estar cerca de él, porque lo frecuentaban los marinos de las navieras Sota y Aznar e Ibarra. Altube lo describía como «una especie de embajada». Tenía coro, ezpatadantzaris y txistularis, y con el patrocinio de la Generalitat promovió una semana de ópera vasca en el Liceu con el Orfeón Donostiarra. Cerró con la guerra.4
Cuando el Gobierno Vasco estuvo en Barcelona
Durante la Guerra Civil llegaron a Cataluña refugiados de toda España, y entre ellos un grupo importante de vascos que entraron desde la frontera francesa. Se formaron el Comité de Milicias Vascas de Cataluña y, para atender a los refugiados, un Secretariado Vasco. Con Manuel de Irujo, ministro de Justicia de la República, como representante del Gobierno Vasco, se creó la Delegación de Euzkadi en Cataluña, en el paseo de Gràcia, 63, a la que la Generalitat dio consideración de residencia oficial. No fue la única: el Gobierno Vasco abrió otras delegaciones en París, Bayona, Burdeos, Alicante, Valencia, Londres y Madrid.4
La Euskal Etxea
Tras cuarenta años sin casa vasca, un grupo de vascos de Barcelona celebró el 15 de marzo de 1979 la primera asamblea de la nueva Euskal Etxea. Dos semanas después la definieron en sus actas como una entidad cultural y apolítica, para unir a los vascos y simpatizantes de Barcelona y su provincia.4 Tuvo sede en la calle Pelai, pero la poca participación y los problemas internos la llevaron a cerrar sus puertas en 1990, aunque siguió existiendo legalmente.4
A finales de 1993 una nueva junta la relanzó y encontró local en el casco antiguo, junto a la basílica de Santa María del Mar. En 1994 arrancó con 317 socios y nuevos estatutos, y las clases de euskera volvieron a ser su actividad más solicitada.4 Hoy tiene su sede en la placeta de Montcada, y el registro le atribuye 366 socios.1