Por qué eligieron Uruguay: un país que buscaba inmigrantes
03 · 2 min de lecturaLos vascos que eligieron Uruguay no lo hicieron solo por su cuenta: el país salió a buscarlos, y les ofrecía algo concreto, tierra que trabajar. Lo que encontraron fue más modesto de lo que prometían los anuncios, y los que llegaron primero dieron además con una guerra.
Un cónsul uruguayo en Vitoria
Uruguay no esperó a que llegaran. En 1873, su cónsul general en el País Vasco, que tenía la sede en Vitoria, envió a su ministro de Relaciones Exteriores un informe en el que se mostraba interesado en los vascos como inmigrantes, y decía por qué: eran trabajadores, católicos y hablaban castellano. En 1880, el mismo consulado publicaba en los periódicos de Vitoria anuncios que presentaban el país como un paraíso para quien quisiera emigrar.2
El campesino vasco que leía aquellos anuncios tenía un motivo concreto para hacerles caso: en el Río de la Plata podía aspirar a trabajar la tierra, y no a acabar empleado en una fábrica.2
En qué trabajaban
La mayoría, sin embargo, no se hizo rica. En Montevideo y en otras ciudades, muchos se ganaron la vida como ebanistas, albañiles y herreros; en el interior, unos siguieron con los oficios del campo que ya conocían y otros cambiaron por completo de ocupación. Algunos volvieron a Euskal Herria con ahorros suficientes para comprar tierras o construir un frontón; otros solo pudieron regresar porque les ayudaron sus paisanos. Para la mayoría, dicen Marenales y Luzuriaga, la esperanza de la opulencia americana «quedó sólo en sueños», aunque sus hijos vivieron mejor gracias al sacrificio de los padres.1
De los que sí alcanzaron notoriedad pública, los mismos autores estudiaron cincuenta casos. El 25 % eran empresarios; el 24 %, estancieros; otro 24 %, comerciantes y banqueros; el 16 %, profesionales liberales; el 6 %, artistas e intelectuales, y otro 6 %, sacerdotes y militares.1
Todo aquello ocurría en un país que estaba cambiando. Entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, Uruguay modernizaba su producción agraria con frigoríficos, fábricas y barcos de vapor, y los vascos entraron en las industrias del cuero, el vino, la lana, el azúcar y el arroz.1
Una guerra en la que lucharon en los dos bandos
Los que habían llegado en las primeras décadas de la república encontraron un país en guerra. Durante la Guerra Grande (1843-1851), las fuerzas de Manuel Oribe tuvieron Montevideo sitiada ocho años, y los inmigrantes vascos combatieron en los dos bandos, organizados en batallones propios, cuya historia se cuenta en vascos en la historia uruguaya.3