Vascos en la historia de Uruguay
07 · 4 min de lecturaLas historias vascas de Uruguay son de guerra y de imprenta, de gobierno, de ciencia y hasta de genética: batallones de vascos a uno y otro lado del sitio de Montevideo, los primeros periódicos vascos de América, dos presidentes hijos de vascos, el diario del lehendakari el día que cruzó la frontera, científicos y artistas de familia vasca, y un estudio de ADN que sus autores titularon Vascos pero no tanto.
Batallones vascos en el sitio de Montevideo (1843-1851)
Durante la Guerra Grande, los vascos de Montevideo formaron batallones propios, y no todos en el mismo bando. El historiador Alberto Irigoyen distingue tres.3
El primero, Los Aguerridos, se formó en mayo de 1843 con vascos peninsulares, al mando del coronel José Guerra, en la ciudad sitiada, y no hizo honor a su nombre: a los pocos días de formarse desertó en bloque y se pasó a los sitiadores. En el bando sitiador luchaba el Batallón Voluntarios de Oribe, que mandaba el coronel Ramón de Artagaveytia: 689 hombres. Y dentro de la ciudad quedó el 3.er Batallón de Cazadores Vascos, formado por vascos del País Vasco francés que no quisieron integrarse en la Legión Francesa; empezó con 659 hombres y mantuvo unos 600 durante la guerra.34
Los Cazadores Vascos destacaron en la toma de Paysandú en 1846: de las 460 bajas del ejército vencedor, 78 fueron suyas. Allí se ganaron también mala fama. Sus saqueos fueron tales que se ordenó a otros batallones disparar contra ellos para contenerlos, y el general Rivera los devolvió de inmediato a Montevideo.4
En plena guerra, el 5 de mayo de 1843, el periódico montevideano Le Patriote Français publicó un breve artículo en euskera, el primer texto en esa lengua aparecido en la prensa americana.7
Los primeros periódicos vascos de América
Uruguay tiene, además, dos primeras veces en la prensa vasca. El Laurac Bat (1877-1888), del Laurak Bat de Montevideo, fue el primer periódico vasco de América.7 Y en 1887, la sociedad Euskaldunak Bat de San José de Mayo editó la primera publicación periódica de América escrita íntegramente en euskera.7
Dos presidentes hijos de vascos
Entre finales del siglo XIX y los años treinta, dos descendientes de inmigrantes vascos presidieron Uruguay.1 Juan Idiarte Borda había nacido en Mercedes, en una familia acomodada de origen vasco, y era presidente desde 1894 cuando, el 25 de agosto de 1897, al salir de la misa del día de la Independencia en la catedral de Montevideo, lo mataron de un disparo: es el único presidente asesinado en la historia de Uruguay.20 El otro, Juan Campisteguy, presidió el país entre 1926 y 1930.1
A ellos se suma Juan José de Amézaga, descendiente de vascos de Algorta, que era presidente en 1943 e inauguró la Gran Semana Vasca.5
«Me cogen del brazo y me pasan al otro lado»: la llegada de Aguirre
El 9 de octubre de 1941, el lehendakari Aguirre anotó en su diario la jornada en que entró en Uruguay desde Brasil. En el último tramo le salió al encuentro un compatriota, el padre Irizar, al que reconoció por la ikurriña que llevaba en la solapa. Los uruguayos que le esperaban le hicieron cruzar la frontera «sin más preámbulos, ni revisiones, ni sellos». Antes se había afeitado el bigote, «mi compañero inseparable de tantas aventuras». En Treinta y Tres le esperaba «mucha gente, flores, discursos», y en Montevideo, «mucho compatriota, micrófono, apretones».5
Científicos y artistas de familia vasca
Los vascos y sus descendientes aparecen en todos los ámbitos de la vida uruguaya, y también en la ciencia y en las artes.1 El naturalista José Arechavaleta (1838-1912), el mismo que en 1883 se separó del Laurak Bat para fundar el Centro Vascongado, fue una figura destacada de la ciencia uruguaya del siglo XIX.15 El musicólogo Lauro Ayestarán (1913-1965), hijo de padres de Ataun, reunió una colección de cuatro mil grabaciones de campo de música nativa uruguaya.15 María Orticochea dirigió el Instituto Normal, y el pintor Carmelo de Arzadum destacó como paisajista.1
«Vascos, pero no tanto»: un estudio genético en Trinidad
En 2009, un equipo de antropólogos analizó el ADN mitocondrial, el que se hereda por línea materna, de 62 descendientes de vascos de Trinidad, en Flores. El 82 % tenía linajes europeos, pero el 16 % portaba linajes indígenas americanos, y uno, un linaje africano. Sus autores titularon el trabajo Vascos pero no tanto.21