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País · América del Sur

Venezuela

El exilio de 1939: los barcos que llevaron a los vascos a Venezuela

04 · 3 min de lectura

La comunidad vasca de Venezuela nació de una negociación. En 1939, un país que quería más población, y que había reconocido a Franco, aceptó a los exiliados vascos mientras cerraba la puerta a los republicanos españoles; el PNV eligió a quién mandaba, y tres barcos salieron de Francia ese verano.

Un país que buscaba población

A finales de los años treinta, el gobierno del general Eleazar López Contreras quería que Venezuela tuviera más habitantes. Su Plan Trienal de 1938 llevó a crear el Instituto Técnico de Inmigración y Colonización, que desde la primavera de 1939 dirigió el escritor Arturo Uslar Pietri.6 Su subdirector, Simón Gonzalo Salas, firmó el 14 de mayo de 1938 un informe cuyo título no dejaba dudas sobre a quién se buscaba: Inmigración vasca para Venezuela.6

Vascos sí, republicanos españoles no

Venezuela había reconocido en 1938 al gobierno de Franco.6 Aun así, aceptó recibir exiliados vascos, frente a la prohibición general de admitir exiliados republicanos españoles. Una de las razones, y a la vez una de las condiciones, fue que a los vascos se les veía como personas «religiosas y de orden».1011 La prensa venezolana de la época presentaba la vasca como una de las inmigraciones más deseables para el país.7

Por la parte vasca negociaron el vicepresidente del Gobierno Vasco, Jesús María de Leizaola, y Julio de Jáuregui.6 Lo que consiguieron era ventajoso para quien fuera a embarcar: Venezuela adelantaba los gastos del viaje y de la instalación y ofrecía contratos de trabajo indefinidos, sin mandar a los recién llegados a las duras colonias agrícolas del interior; a cambio, los vascos se comprometían a devolver el dinero en un plazo razonable.6

La selección tuvo un sesgo político. Venezuela pidió que los emigrantes fueran del Partido Nacionalista Vasco, y fue el PNV quien los eligió.610 Según los historiadores Eneko Sanz y Óscar Álvarez Gila, ese filtro dio a la colectividad vasca de Venezuela su carácter propio: fue, sobre todo, una colonia de exiliados nacionalistas.10 No exclusivamente, porque también hubo republicanos vascos integrados en ella.10

«Mejor si no vienen»

No todos lo veían claro. José María Bengoa, un médico vasco que había llegado a Venezuela en abril de 1938, escribió desaconsejando la emigración: quien no trajera capital, o no estuviera dispuesto a trabajar en el duro interior del país, iba a encontrar pocas oportunidades, y advertía además de enfermedades endémicas como el paludismo. Su frase, «mejor si no vienen», da título al estudio de Koldo San Sebastián sobre este exilio.6

Los tres barcos de 1939

En 1939 salieron de Francia tres expediciones organizadas. La primera, en el Cuba, zarpó de Le Havre el 25 de junio y llegó a La Guaira el 9 de julio con 82 exiliados. El Flandre salió el 28 de julio con 139. El Bretagne, que partió de Burdeos, llegó el 26 de agosto con 53.7

En el Cuba viajaban hombres, mujeres y niños, y entre ellos médicos, ingenieros, contables, agricultores y obreros especializados.89 Dirigía la expedición el capitán de la marina mercante Ricardo de Maguregui.7 En La Guaira los recibieron, entre otros, Arturo Uslar Pietri y el escritor Antonio Arráiz.8

A finales de 1939 vivían en Venezuela unos 300 vascos; en 1940, cerca de 500. Después de la Segunda Guerra Mundial llegaron muchos más.7